Origen Histórico

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Es un lugar que da nombre a la famosa vaca de la raza cántabra: La Tudanca. La cría de este ganado y su exportación fue la principal ocupación de sus gentes. Para ello contaban con excepcionales pastos en las Brañas de Carraceo y Escajos.

Mención especial merece el "Prau Concejo", prado comunal, que todos los años se reparte, dividido en lotes, entre todos los vecinos, con iguales derechos y que se siega en los días que se señalan. Tiene un lugar importante en la literatura, pues a esta función ha dedicado un admirable ensayo Don Miguel de Unamuno, que presenció un año la siega, y esta instituación la considera Joaquín Costa como modelo en su libro "Colectivo agrario".

Esta hierba se bajaba al pueblo cargada en las "basnas", especie de trineos articulados arrastrados por vacas. También se cultivaba la tierra, cosechando principalmente maíz. Se practicaba la pesca en el río y la caza mayor y menor en los montes. Había buenas castañas y avellanas.

Ocupación muy importante para los tudancos era también la artesanía de la madera y su importación de carros sobre todo para la provincia de Palencia.

Era la ermita de La Virgen de las Nieves, situada en "Vao La Reina", se celebra una feria de ganado. Son bastantes famosas las trovas del lugar.

El pueblo de Tudanca, sus gentes y costumbres fueron descritos por Pereda en "Peñas Arriba".

 

"En Tudanca, tengo vacas,
en La Lastra, las ovejas,
en Santotís, las albarcas,
lindas palas en Sarceda".